Periódico Canastico

Barveños en el Exterior

Damaris Montero vive en Miami, Florida

-Quien es Damaris Montero y que hacías en Barva?

Damaris Montero es una barveña como muchos de una familia tradicional del centro y trabajaba como polaca por muchos pueblos de nuestra Costa Rica. Tengo dos hijos del primer matrimonio Katherine  y José Luis. Actualmente estoy casada con un cubano y tiene muchos amigos entre ellos mis hermanos Paul y Michael Montero y alguien muy especial Álvaro José Arguedas.  De mi actual matrimonio tengo un hijo de 10 años Daniel, es un niño que se divide en tres: Costa Rica, Cuba y Estados Unidos. Tengo 49 y mis 50 años lo quiero celebrar en mi tierra.

-Donde vivís ahora y cuando te fuiste de Barva?

Vivo en Miami, salí de mi país hace 12 años, con una mano adelante y otra atrás. A luchar porque  dejaba allá 2 hijos adolescentes. Y con muchos sueños. Ahora trabajo en mantenimiento de edificios.

-Cuesta sobrevivir fuera de aquí y como lo lograste?

Para mí no fue tan difícil sobrevivir, conseguí trabajo pronto y un buen hombre que me ayudó. Los trabajos fueron muy duros, pero al fin y al cabo trabajos. Laboré en fábricas de costura, porque como nieta de Emilce Vásquez del Barrio Chileperro aprendí costura. Trabaje lavando platos y de mucama en hoteles. Fui a la escuela a aprender inglés.

-Qué añoras de Barva?

TODO!! Cada rincón, cada persona, cada esquina de mi pueblo y mi gente.

-Que te gustaría cambiar de tu Barva hoy?

No. Pero quizás mejorar lo que es el asunto del parqueo, liberar el centro  y dar paso a la gente de caminar más libre. Buscar lugares donde se pueda parquear sin obstaculizar el paso.

-Está tu futuro en Barva?

Claro… volver a Barva si quiero, desde el día que me vine a este gran país. Vivo todos los días trabajando para eso. Y tengo la suerte de que mi esposo es cubano y aprendió a amar a Costa Rica.  Gracias por tomarme en cuenta. Besos a la distancia y nos vemos en Barva en enero si mi Dios me ayuda.

Roberto Zúñiga, vive en Dallas, Texas

Quien es Roberto Zúñiga y que hacías en Barva?

Mi nombre Roberto Zúñiga Salazar, hijo de María Elena Salazar Zárate y Jaime Zúñiga Ramírez soy de San Pablo de Barva, trabaje en control de calidad y supervisor de personal. Por de amor al deporte, fui asistente de profesor Walter Pearson con el equipo de futbol de Barva en 1998.

-Donde vivís ahora y cuando te fuiste de Barva?

Vivo en Dallas Texas,  salí de Barva hacia los Estados Unidos en el año 1999. En el 2001 me casé con la mexicana Esperanza Guerrero, tenemos 16 años de casados. Durante 12 años he trabajado para una compañía en remodelación y pintura de casa. Mi esposa y yo damos clases de zumba y participamos en eventos para ayudar a niños y adultos con problemas de cáncer.

-Cuesta sobrevivir fuera de aquí y como lo lograste?

Al principio fue muy difícil como todo inmigrante adaptarse totalmente a otro tipo de vida, otras costumbres, un idioma totalmente diferente. No hay lujos y es muy duro, trabajo de lunes a domingo hasta 12 horas diarias.

-Qué añoras de Barva?

Extraño mucho a mi familia  y a mis amigos

-Que te gustaría cambiar de tu Barva hoy?

Me encantaría cambiar la seguridad de nuestro pueblo, recuperar algo de nuestra Barva de antaño, formar un buen equipo de trabajo con personas comprometidas a nuestro pueblo, tener los turnos, payasos, el tradicional baile de agosto, es un poco difícil pero se puede lograr.

-Está tu futuro en Barva?

Me encantaría regresar a mi querido pueblo, pero por cuestiones migratorias tengo algunos problemas para retornar. Espero con muchas ansías poder estar de vuelta dentro de unos años.

Hace año y medio perdí a mi papá, fue una de las cosas más difíciles que he pasado estando lejos de mi tierra y debido a mi problema con migración no pude ver a mi padre en sus últimos días de vida. Es un dolor y una impotencia, eso fue muy difícil para mí.

Reportaje Especial

De Barva a Nueva York con el corno al hombro…

*Fue seleccionado entre 90 músicos que adicionaron

*Primer barveño en la famosa “Metropolitan Opera de New York”

Hugo Valverde, es un joven barveño a quien el amor por la música, lo atrapó desde pequeño. Inicio sus estudios en la Escuela de música de Barva y posteriormente en el Instituto Nacional de Música. A los 17 años,  fue becado tras culminar el colegio y se le presentó la oportunidad de continuar sus  estudios musicales en Estados Unidos. Hace tres meses, Valverde, participó en  una audición  junto a 90 músicos y fue escogido como el nuevo segundo corno de la “Metropolitan Opera de New York”.

Radio Barva logró conversar con El sobre este gran logro.

¿Desde cuando nació  el amor por la música?

Empecé gracias a mis papás, quienes desde pequeño me matricularon en la Escuela de música de Barva. Llegué al instrumento corno Francés, gracias don Francisco Molina, ex director de la escuela, me dijo de un corno que estaba disponible, sin saber que era inicie clases. El primer profesor fue Daniel León. Luego continúe estudios en el Instituto Nacional de Música.

¿Cómo hace para irse a otro país?

Desde que estaba en el colegio escuchaba grabaciones de las mejores orquestas y decía que quería llegar a tocar con músicos de ese nivel, para eso tenía que ir a estudiar con esos grandes músicos.

Lo logré con ayuda de la familia, Dios y gente que me ayudó en el camino. Uno de ellos fue mi profesor en el Instituto Nacional de Música. Yo le decía que quería ir a estudiar al extranjero y en el 2012 se me presentó la oportunidad. Vino a Costa Rica el profesor de corno de Lynn University de Miami, me escuchó y le gustó como toqué. Él me ofreció una beca completa.

 ¿Cuáles eran sus objetivos con la música desde el inicio?

Hay muchos puntos de enfoque dentro del ser músico, el mío siempre fue ser músico de orquesta. Mi meta era  ganar una audición para ser músico de orquesta profesional.

¿Cómo fue el día en que ganó la audición?

Fue un poco estresante. Durante los días del proceso de audición hay que tener mucha concentración. Sentía ansiedad, incertidumbre y a la vez esa concentración y seguridad que me dio un arduo trabajo y periodo de preparación.

¿Cuál es su rol de horarios y presentaciones en Nueva York?

Hay conciertos todos los días. Operas completas todas las noches en el teatro de la Metropolitan Opera en Manhattan, New York.  Los conciertos son todas las noches de 3 horas  mínimo y ensayos que se hacen durante las mañanas. Son dos orquestas las que trabajan; se alternan y tocan de noche por medio.

¿Cómo lo ha recibió Nueva York luego de las vacaciones?

En Costa Rica la pasé bien,  fue un tiempo para descansar de todo el trajín después de la audición. Ya aquí llevo tres semanas y estamos a punto de iniciar la nueva temporada de conciertos. He conocido bastante, Nueva York es una ciudad con mucha diversidad de culturas y me siento muy emocionado empezar a vivir en un lugar así. 

¿Qué es lo que más le gusta y extraña de Barva?

Que es un pueblo que mantiene sus tradiciones que lo identifica y hay gente muy calurosa. La relación que hay entre las personas es algo que posiblemente no voy a encontrar en Nueva York. Usted sale a la calle y va a ver gente diferente todos los días. Difícilmente la gente te saluda, en cambio en Barva, usted sale y se saluda con mucha gente. Los lazos de amistad y de cercanía  son más fuertes.

¿Qué le gusta de las fiestas de agosto de Barva?

Me gusta ver las mascaradas pero no tanto vestirme. Solo salí una vez de payaso.

Sí me acuerdo de volar un par de vejigazos a la gente. (Risas)

¿Cree que es difícil para un músico de esta región llegar a tocar en grandes orquestas?

Eso es un mito, es lo que la gente piensa, pero si se logra. Se debe buscar ayuda de grandes profesores. Cuando hay una buena preparación esa mentalidad de que no es posible cambia y ciertos miedos se van.

¿Qué aspiraciones tiene para el futuro?

Pasar el periodo de prueba que tengo con la ópera, durante 2 años. En los cuales espero aprender bastante, ya que del mundo de la ópera, aun me queda mucho por aprender. Más adelante, me gustaría ser profesor de corno francés en alguna universidad o conservatorio.

¿Qué es lo más bonito de ser músico? 

Es que si usted llega a apreciar su carrera, no lo va a ver como un trabajo más, sino como una forma de expresarse. Para mí el ser músico es una forma de vida, no un trabajo. Soy músico porque es lo que me gusta y tengo el privilegio de decir que me pagan por hacer lo que me gusta.

¿Y lo más difícil?

Ser abierto a las críticas, además de la gran competencia que hay. El ser constante y paciente ya que se ocupa mucho tiempo para mejorar. Hay que fallar muchas veces para buscar la manera de llegar a fallar menos y que suene mejor. Es una profesión de constancia y de mucha paciencia.

¿Un mensaje para los Barveños que tienen grandes metas?

Que todas las metas que tengan y se propongan, sepan que ninguna es demasiado. Todas se pueden lograr, quien se pone los límites es uno mismo. Traten de dar siempre lo mejor y cada proyecto que se tenga en mente, que tenga calidad.  Crea en usted mismo y tenga a Dios presente.