Restaurantes: EXPRESS no es suficiente para sostenerse

El gremio gastronómico es uno de los sectores más golpeados con la crisis del COVID-19. 

El restaurante Tenedor Argentino, ubicado al costador sur del Teatro Nacional, asegura haber hecho todos los esfuerzos como empresa para paliar un poco estas calamidades, pero ya no alcanza, aseguró su propietario Jorge Saggal, quien aclaró que “como empresa responsable y comprometida con el bienestar de nuestros clientes, colaboradores y proveedores, estamos debidamente informados de la evolución que ha tenido el Virus COVID-19 en nuestro país y por tanto hemos cumplido al pie de la letra todas las instrucciones emanadas por la Organización Mundial de la Salud y nuestros entes de salud. 

Nos hemos apegado estrictamente a los protocolos, capacitamos a nuestro personal para cumplir al pie de la letra el protocolo de higiene y desinfección de nuestro restaurante y obviamente mucho énfasis en la manipulación de los alimentos, tal como lo hemos hecho”, enfatizó.

No obstante, el sector gastronómico, que genera miles de empleos en el país, está ahogado al borde de la quiebra. Estamos seguros que muchos de los que cierren no abrirán nunca más, pues el alquiler de los locales se tienen que pagar, los proveedores urgen sus pagos, los recibos de teléfono, agua y luz siguen corriendo, ya sea que se pague la mitad hoy y la otra mitad en 2 meses, tenemos que pagar, pero no estamos generando lo suficiente.

En nuestro caso, lo que más nos preocupa es el hecho de que si cerramos quedarán 20 personas definitivamente sin trabajo.   Por más que lo evitamos, a 17 tuvimos que suspenderles el contrato laboral, lo cual implica cero ingresos económicos para ellos.  Hay casos donde los amenazan con echarles del lugar donde viven y su alimentación familiar además es apremiante.  Sabemos que todos nuestros colaboradores suspendidos aplicaron para el Bono Proteger y a la fecha ninguno de ellos fue favorecido con dicha ayuda, que cada vez parece más difícil que sea realizada, comentó Saggal.

Como empresa no pedimos nada regalado.  Hemos tratado de adaptarnos a las exigencias de la pandemia.  Sin embargo, las empresas de servicio a domicilio cobran muy altas comisiones y el margen de utilidad es mínimo, sino es que es nulo.  No pedimos trato especial, solo pedimos que nos dejen trabajar en horarios más extendidos, por lo menos hasta las 10 de la noche y durante los fines de semana, garantizando de nuestra parte el estricto cumplimiento de los protocolos de aforo, limpieza y desinfección para protegernos todos.

“La crisis hace insostenible el negocio y sobre todo la situación de nuestros colaboradores.  Por favor, en nombre de los pequeños empresarios y sobre todo, en nombre de los colaboradores, pedimos de manera urgente, que flexibilicen las normas que se aplican en materia de horarios para el sector restaurantero, ya que esto incluso nos permitiría reincorporar a los que tienen sus contratos suspendidos.

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